Versículos sobre el consuelo
«Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo», dice Isaías 66. Estos son los pasajes a los que se vuelve en el duelo y en la pérdida, con el texto de la RV1909.
Qué dice la Biblia sobre el consuelo
En hebreo, «consolar» traduce el verbo nacham (נָחַם), la misma raíz de la que viene el nombre Noé. En griego, el Nuevo Testamento usa parakaléō (παρακαλέω) —literalmente «llamar junto a»—, la misma palabra que da «Paráclito», el Consolador de Juan 14.
- El consuelo recibido tiene un destino, según Pablo: pasarlo a otra persona en la misma situación (2 Corintios 1:4).
- Isaías 66:13 es la única vez en toda la Biblia en que Dios se compara con una madre consolando a su hijo.
- Jesús no promete la ausencia de aflicción, sino compañía dentro de ella: «en el mundo tendréis aflicción» (Juan 16:33).
20 versículos sobre el consuelo, explicados
- 2 Corintios 1:3
«Bendito sea el Dios y Padre del Señor Jesucristo, el Padre de misericordias, y el Dios de toda consolación,»
Pablo abre la carta con un título que no usa en ninguna otra: «el Dios de toda consolación», antes de explicar para qué sirve ese consuelo.
- 2 Corintios 1:4
«El cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquiera angustia, con la consolación con que nosotros somos consolados de Dios.»
El consuelo recibido tiene, dice Pablo, un destino: pasarlo a otra persona en la misma situación.
- Salmos 23:4
«Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: tu vara y tu cayado me infundirán aliento.»
La vara y el cayado eran herramientas de pastor, no de ataque: el consuelo viene de la compañía, no de la ausencia de peligro.
- Salmos 34:18
«Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salvará a los contritos de espíritu.»
No dice que Dios consuela desde lejos: dice que se acerca específicamente a quien está quebrantado.
- Salmos 147:3
«Él sana a los quebrantados de corazón, y liga sus heridas.»
La misma imagen del Salmo 34, aquí con el verbo médico de vendar una herida.
- Isaías 40:1
«consolaos, consolaos, pueblo mío, dice vuestro Dios.»
La palabra se repite dos veces seguidas, algo poco común en hebreo, para marcar el cambio de tono de todo el libro a partir de aquí.
- Isaías 41:10
«No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.»
Cuatro promesas en un solo versículo: presencia, identidad, fuerza y ayuda constante.
- Isaías 51:12
«Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, del hijo del hombre, que por heno será contado?»
«Yo, yo» repetido al principio, el mismo recurso enfático que en 40:1.
- Isaías 66:13
«Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalem tomaréis consuelo.»
La única vez en toda la Biblia en que Dios se compara explícitamente con una madre consolando a su hijo.
- Mateo 5:4
«Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación.»
La segunda de las bienaventuranzas: Jesús no dice «bienaventurados los que no lloran».
- Juan 14:16
«Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:»
«Otro Consolador» implica que Jesús mismo fue el primero: el Espíritu Santo continúa ese mismo papel.
- Juan 14:18
«No os dejaré huérfanos: vendré a vosotros.»
Dicho la noche antes de su muerte: la promesa de consuelo llega justo antes de la pérdida más grande que sus discípulos vivirían.
- Juan 14:27
«La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.»
Jesús distingue expresamente su paz de cualquier paz circunstancial, la que depende de que las cosas vayan bien.
- Romanos 8:28
«Y sabemos que a los que a Dios aman, todas las cosas les ayudan a bien, es a saber, a los que conforme al propósito son llamados.»
No dice que todo lo que pasa sea bueno, sino que todo se usa para un bien, con dos condiciones: amar a Dios y ser llamado conforme a su propósito.
- 2 Corintios 4:8
«Estando atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperamos;»
Cuatro pares de opuestos seguidos: Pablo no niega la dificultad, niega que esta tenga la última palabra.
- 2 Corintios 4:9
«Perseguidos, mas no desamparados; abatidos, mas no perecemos;»
Termina la lista del versículo anterior con el par más extremo: abatido, pero no destruido.
- 2 Corintios 12:9
«Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo.»
Respuesta de Dios a Pablo pidiendo que le quite un sufrimiento concreto: no se lo quita, pero le da esto.
- Salmos 46:1
«Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.»
«Pronto auxilio»: el salmo insiste en la inmediatez del consuelo, no en una ayuda que llega solo con el tiempo.
- Lamentaciones 3:22
«Es por la misericordia de Jehová que no somos consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias.»
En medio del libro más triste de la Biblia —escrito tras la destrucción de Jerusalén— aparece este giro hacia la esperanza.
- Lamentaciones 3:23
«Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.»
Sigue al anterior: el consuelo no es un hecho único en el pasado, sino algo que se renueva cada día.
Preguntas frecuentes
¿Qué versículo habla del Dios de toda consolación?
2 Corintios 1:3-4: Pablo llama a Dios «el Dios de toda consolación» y explica que ese consuelo recibido está destinado a pasar a otros.
¿Quién es el Consolador que menciona Jesús?
En Juan 14:16, Jesús promete «otro Consolador» —el Espíritu Santo—, dando a entender que él mismo fue el primero.
¿Qué dice la Biblia a los que lloran?
Mateo 5:4: «Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación», la segunda de las bienaventuranzas.
¿Hay algún versículo donde Dios se compara con una madre?
Sí, Isaías 66:13, la única vez en toda la Biblia: «Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros.»
¿Qué significa que las misericordias de Dios son nuevas cada mañana?
Lamentaciones 3:22-23, escrito tras la destrucción de Jerusalén: el consuelo no es un hecho único en el pasado, sino algo que se renueva cada día.